Transcripción
Ah. No es para mí.Vale. Ser líder vs ser manager:¿Cómo adaptas tu estilo de liderazgo a diferentes contextos culturales y a diferentes visiones de la autoridad?
Son todas preguntas difíciles, y no es casualidad que aparezca la corona, el símbolo real, vinculada a esta pregunta,porque ha sido un tema que también,culturalmente hablando, cuando se conquistaba un reino surgía el problema de cómo gestionarlo, que era la parte más difícil.
Digamos que llegar es fácil, pero quedarse es complicado.
Pero dejando a un lado la metáfora histórica, la cuestión es que hay que abrazar una de las principales características del liderazgo, que es, también en este caso, la gerencia, que son, en mi opinión, situaciones realmente diferentes.
Cuando se habla de liderazgo, se habla en realidad de aptitudes innatas que tienen que ver con el saber estar, que sin duda se pueden entrenar,pero que son valores personales.
La gestión se puede aprender y hay más de un sistema de gestión de recursos y personas.
El tema es que cuando llegas a un contexto nuevo, especialmente a un nuevo país con personas que tienen un background diferente al tuyo,que han crecido de manera diferente, que usan las palabras de manera diferente, que se relacionan de manera diferente, necesitas actuar con respeto y delicadeza.
Esto es lo primero.Muy a menudo, el liderazgo se malinterpreta como una especie de omnisciencia en la que tú llegas y te dices: "ya que yo he conocido todo el mundo, sé lo que hay que hacer y, por lo tanto,ahora te enseñaré a trabajar y te enseñaré a vivir".
Es evidente que este enfoque no puede funcionar.Quizás funcionaba hace unos años, en un contexto cultural diferente en el que las personas tenían una concepción más jerárquica del trabajo.
Hoy en día, de hecho, esto no funciona.Si quieres que la gente te siga, tienes que darles una razón por la que te siguen.
Y si esto es complicado en tu país, se complica aún más cuando el contexto abarca culturas y personas diferentes.
Y si la cultura italiana, latina, está acostumbrada a este tipo de situaciones históricamente, existe una facilidad "política" para gestionar las relaciones de poder, en otros casos existe un enfoque mucho más mercantil,no tanto orientado a la posición, pero sí orientado a la ventaja competitiva,por llamarlo de alguna manera.
Así, cada conversación se convierte casi en una negociación.
Por lo tanto, no existe una fórmula mágica y, si existe,es mejor no confiar en ella. Porque seguro que no funciona.
Creo que el tema es precisamente escuchar, intentar hacer algo, mirar cuál es la reacción y continuar o modificar según lo que funcione.
Todo parte de la voluntad de hacerlo, de la actitud de decir:"Yo soy esto, tú eres otra cosa. Ni yo soy mejor, ni tu eres mejor".
No estamos compitiendo para ver quién tiene razón y quién no, que es el mal de la sociedad moderna.
Es una situación en la que debemos decirnos: "Vale, yo soy esto, y te lo explico ahora. ¿Tú eres diferente?¿Me lo cuentas? ¿Puedo escucharte?
Y ahí comprender cómo podemos funcionar mejor juntos,entendiendo lo que es importante para ti y lo que es importante para mí".
Y en medio hay un espacio para el encuentro y la relación auténtica.
Si en la bandera de cada país estuviera escrito en este país haz esto,en este otro país, haz lo otro... Sería fácil.
Como decía antes, hay algunas peculiaridades que te ayudan, de las que también puedes prepararte, puedes estudiar.
El resto lo hace la voluntad y la actitud hacia la escucha y la atención hacia los demás.
